Mi primer día de clase en Melbourne saludé de beso y abrazo a una compañera china. La mujer casi se desmaya. Yo pensé que estaba siendo amable; ella pensó que la estaban atacando en un salón a las nueve de la mañana.

Ese día entendí dos cosas al tiempo: que mi inglés era peor de lo que creía y que mis modales colombianos no venían con traducción. Las dos se arreglaron. Pero el primer día fue una experiencia que todavía recuerdo con vergüenza y con cariño.

¿Qué pasa en el primer día de clase en Australia?

Normalmente no es una clase normal: es orientación. Te explican reglas, asistencia, servicios de apoyo, cómo funciona el campus, y en muchos casos te hacen un test para ubicarte de nivel.

La orientación es más importante de lo que parece y mucha gente la subestima porque llega cansada del vuelo o del turno. Ahí te dan la información que después te va a hacer falta: cómo se reporta una ausencia, a quién le escribes si tienes un problema, dónde queda el servicio de apoyo estudiantil, cómo funciona la plataforma en línea.

Presta especial atención a lo de asistencia. En Australia la asistencia y el progreso académico son condiciones reales de tu visa, no una formalidad — lo desarrollo en qué pasa si pierdes materias o faltas mucho a clase.

¿Me hacen un examen para saber en qué nivel me ponen?

Sí, en los cursos de inglés es estándar. Hay un test de ubicación y muchas veces una entrevista corta, porque la institución está obligada a ponerte en un nivel adecuado a tu inglés real.

Y aquí va el consejo más importante de este artículo: no trates de quedar más arriba de tu nivel. Yo sé que da orgullo, sobre todo si en Colombia te decían que tenías buen inglés. Pero un nivel demasiado alto te deja perdida, callada y frustrada durante semanas, y el objetivo no es la etiqueta sino aprender.

Ese examen no se estudia. No hay nota que pasar ni perder. Responde con lo que sabes y ya. Si te interesa cómo funcionan los niveles y cuántas semanas toma subir, mira la diferencia entre inglés, técnico y universidad.

¿Cuántas horas voy a estar en clase?

En los cursos de inglés para estudiantes internacionales el mínimo legal es de 20 horas presenciales por semana, y los grupos no pueden superar los 18 estudiantes por profesor.

Ese mínimo de 20 horas está en la norma australiana que regula los cursos de inglés, y el límite de 18 estudiantes por clase también. En la práctica cada institución organiza esas horas distinto: unas dan clase de lunes a jueves en jornadas largas, otras reparten en cinco días, y en varios casos hay bloques con semanas de descanso entre nivel y nivel.

Eso último importa muchísimo para tu bolsillo, porque en los recesos programados del curso no aplica el tope de horas de trabajo de la visa de estudiante. Pregunta el calendario completo el primer día. Los detalles de la carga horaria por tipo de curso están en cuántas horas a la semana vas a estar en clase.

¿Qué tengo que llevar el primer día?

Pasaporte, tu carta de aceptación o CoE, la dirección donde vives, tu número australiano, algo de comer, y agua. Y muchas ganas de preguntar todo lo que no entiendas.

  • Pasaporte y documentos del curso. Muchas instituciones verifican identidad y datos ese día.
  • Tu dirección actual y un número de teléfono australiano. Te los van a pedir sí o sí, y tienes obligación de mantenerlos actualizados.
  • Cuaderno y lapicero de verdad. Suena anticuado; sirve muchísimo cuando no entiendes una palabra y la quieres anotar rápido.
  • Comida y agua. Comer afuera todos los días es de las cosas que más presupuesto se llevan sin que te des cuenta.
  • Una lista de preguntas escrita. Sobre asistencia, calendario de recesos, servicios de apoyo y a quién acudir si tienes un problema.

“Nadie en ese salón hablaba bien inglés. Esa fue la mejor noticia de mi primer día y me tomó una semana darme cuenta.”

El salón va a estar lleno de gente de todo el mundo

Esto es lo que más me gustó y lo que no esperaba. En mi clase había gente de Asia, de Europa, de Suramérica, de Medio Oriente. Todos con acento, todos equivocándose, todos igual de perdidos que yo.

Eso baja la presión enormemente. Uno llega creyendo que va a ser la única que no entiende y resulta que el nivel de vergüenza está repartido. Y de ahí salen las primeras amistades, que casi nunca son con australianos al principio — de eso hablo en cómo hacer amigos australianos y no quedarte en la burbuja latina.

También va a haber choques culturales, como el mío del beso. Los códigos de saludo, de espacio personal y de humor cambian de país a país, y ese salón es tu curso acelerado. Si quieres ir preparada, mira las cinco cosas que más nos sorprenden en Australia.

Lo que yo haría en tu lugar

Llega temprano. No quince minutos antes de la hora: temprano de verdad, porque el primer día no sabes cuánto se demora el transporte ni dónde queda el salón, y la puntualidad allá se toma en serio.

Habla desde el primer día aunque lo hagas mal. Yo llegué sin hablar nada de inglés y me equivoqué de todas las formas posibles — conté esa historia completa en si necesitas hablar inglés para viajar a estudiar. La gente que se queda callada por miedo es la que tarda años. Y lleva algo de comer de tu casa; el primer día es largo y en comida colombiana en Australia te cuento dónde conseguir lo que necesitas para cocinar.

Si estás por empezar y quieres que revisemos tu calendario, tu nivel y cómo va a encajar el trabajo, escríbeme por WhatsApp y lo vemos juntos.